viernes, agosto 22, 2014

84 horas

Estoy convencido que batió todos los récords si es que existe alguno. El lunes 18, feriado, liberé un libro en la jungla a las 11 horas cerca de mi casa, a la vista a dos metros de altura, en una avenida muy concurrida con mucha gente que circula, al lado mismo de un gimnasio de entrenamiento de altísima exigencia. Llegó el martes y normal ahí estaba en el mismo sitio.

Cuando el miércoles aún seguía ahí ya era anormal. Este jueves 21 a la noche muy tarde, al regresar de trabajar pasé por el lugar. Decepcionante, ahí estaba 84 horas después, ¡tres días y medio! Así que me lo llevé porque ya hay pronòstico de lluvia. Lo liberaré en otro rincón de la ciudad. ¿Las personas que caminan por allí no alzan la cabeza, lo ven y les resulta indiferente, les cuesta alcanzarlo, les da vergûenza intentarlo? ¿Los gimnastas que estacionan sus vehículos frente mismo al libro no lo ven, lo ignoran, desarrollan solamente el físico sin darle lugar a la lectura? ¿Se les ocurre algo? Vean la foto del lugar que añadí al álbum en el hilo dedicado a las liberaciones y me cuentan  Dejo el enlace:

http://www.bookcrossing.com.ar/2014/07/en-la-jungla-fotos.html


4 comentarios:

Gabriel Bengoechea dijo...

La gente que sale del gimnasio, está cansada de hacer ejercicio como para ejercitar un poco el cerebro...

akahige-nide dijo...

Podrían tomarlo al llegar al gimnasio, en particular aquellos que estacionan el auto frente mismo al lugar donde estaba el libro.

¿Y de la gente que pasa caminando por la vereda? En los minutos que me quedé ahí, observé muchas algunas personas con la mirada hacia el piso o a baja altura.

Fede Duarte Inchausti dijo...

Hmmm... no está muy alto? Y que tal el banco de la parada de micro que se ve más al fondo?

Querés que los cazadores se estiiiiren, ja!

akahige-nide dijo...

El banco de la parada ya lo usé en una oportunidad para liberar.

Me gustó esa saliente, pensé en transeúntes atentos que miran su entorno. Se nota que fuí exigente.

Me dijo una amiga que si ella lo veía no se lo hubiera llevado porque pensaría que se habría dejado para alguien en particular. Le dije que en la tapa tenía la etiqueta de "libro libre". Me contestó ¿y quién se va a fijar en eso a esa distancia? Tampoco es tanta, repliqué. Y así estuvimos. Jejeje.

Algo de eso habrá para quienes desconocen la existencia de BC.